MODERNISMO FRENTE A 98

Comentario de un texto de Pilar Rahola


Ese estúpido ruido

 

Pilar Rahola LA VANGUARDIA 2008 

Este artículo nace de una vocación lejana que ha ido relegándose en el tiempo, superado por las contingencias inmediatas. Al fin y al cabo, no hay nada más seductor, para los plumillas de la opinión, que la rabiosa actualidad, y ésta siempre viene sobrecargada de inquietudes. Sin embargo, cada vez que entro con mi hijo en una tienda de ropa para jóvenes, siento el mismo cabreo y la misma voluntad de irme corriendo del fatídico lugar y buscar un ordenador para gritar algún artículo. Ayer me pasó de nuevo, y ya no soy capaz de superar la tentación.

Hablemos, pues, de ellas, de las tiendas de ropa para jóvenes, esos espacios que emulan un escenario de guerrilla urbana de PlayStation, con sus jeeps y decoraciones de Rambo, y cuya oferta clónica, a medio camino entre la estética okupa y la pijería descafeinada, convierte a nuestros jóvenes en escaparates de gusto escaso. Sin embargo, mi problema no es con la estética, al fin y al cabo los designios de la moda son, como los del Señor, inevitablemente inescrutables. Y nadie, de cualquier edad, está libre de pecado…

No, mi problema es con el ruido atronador que castiga los tímpanos del personal con machacona insistencia y horrorosa impunidad, nada más entrar en los susodichos locales. Raramente se escapa ninguno de ellos a esta furia de los dioses que algunos llaman música y otros llamamos puro ruido.

Y así, no se sabe exactamente por qué, los compradores de ropa para jóvenes tenemos que pasearnos entre perchas y escaparates, mientras un intento de grito musical destroza nuestros oídos y nos deja con la cabeza hecha un bombo. Generalmente se trata de piezas del hit parade del mal gusto, puestas a volumen de altavoz de manifestación, berreando un intento de palabras, cuya significación es tan insustancial como los estudios musicales del cantante de turno.

¿A quién se le ocurrió? ¿Qué cerebrito tuvo la idea de considerar que, para comprar ropa, los consumidores teníamos que sufrir una especie de tortura cósmica, en forma de cerdo gritando en el ritual de la matanza? Preguntarse, por qué además todas las tiendas de este tipo de ropa repiten el ritual del estruendo huracanado, como si fueran clones de la estupidez, es preguntarse demasiado, no en vano todas han perdido su propia personalidad, si es que algún día la tuvieron.

Y así, cuando nuestros hijos tienen necesidad de ropa nueva, prácticamente no queda otra alternativa que tomar aspirinas, dejar el gusto musical en casa y someterse a la tortura del decibelio por obra y arte de algún cretino de la moda, que ha decidido asociar adolescencia con imbecilidad musical. Cuando ello les ocurra, permítanme un consejo. Quéjense, protesten, cambien de tienda, busquen la que baja un poco el volumen, y hagan saber a los sufridos empleados – que tienen que padecer tamaña tortura todo el día- que han comprado menos porque no han aguantado el alarido musical. Ya sé que es puro consuelo de tontos, pero, miren, menos da un peine.

De la anécdota a la categoría. ¿Qué ocurre en esta sociedad ruidosa, que lejos de buscar un poco de silencio, busca desesperadamente más ruido para añadir al bullicio ambiental? Fíjense en los funerales.

Antes considerábamos que la expresión máxima de respeto y de amor al fallecido era el silencio. Ese silencio solemne, casi sacramental, que acompañaba los últimos momentos del féretro, en su camino hacia la definitiva soledad. Ahora, esos momentos se aplauden, como si el aplauso fuera una forma superior de respeto, como si hacer ruido acompañara algo más en el dolor del tránsito.

Otros ejemplos abundarían en el hecho de que nuestra sociedad no solo está enferma de ruido ambiental, sino que ha desarrollado un miedo atávico al silencio, como si éste fuera la expresión más hiriente del vacío. Y, sin embargo, nada hay más completo que el silencio. En fin. Sociedad ruidosa, vida ruidosa, tanto que el ruido se ha convertido en una forma de compañía, incluso cuando resulta un agresivo intruso. Quizás los torturadores de las tiendas de ropa para jóvenes creen, en su delirio, que destrozar los tímpanos es seductor. El problema, es que les funciona.

  1. Coherencia : resumen, tema y estructura organizativa del texto.(3puntos)
  2. Caracterización del texto.(3 puntos)
  3. Comentario crítico  (1 punto)

CUESTIONES   ( 1,5)  Se debe escoger un análisis sintáctico de los dos.

        Analiza sintácticamente esta oración:

“Quéjense, protesten, cambien de tienda, busquen la que baja un poco el volumen, y hagan saber a los sufridos empleados – que tienen que padecer tamaña tortura todo el día- que han comprado menos porque no han aguantado el alarido musical. “

        Analiza sintácticamente esta oración:

 

“Sin embargo, cada vez que entro con mi hijo en una tienda de ropa para jóvenes, siento el mismo cabreo y la misma voluntad de irme corriendo del fatídico lugar y buscar un ordenador para gritar algún artículo. Ayer me pasó de nuevo, y ya no soy capaz de superar la tentación.”

        ANALIZA MORFOLÓGICA Y SINTÁCTICAMENTE LOS   “QUE”

Línea 1,línea3,línea7,línea 16.

        Analiza la estructura , la categoría   y sus formantes  :

impunidad, , permítanme, fuera, quéjense.

COMENTARIO DE TEXTO :AL GORE Y SU PORQUERO

HAY MOTIVO

 

 

AL GORE Y SU PORQUERO

 

 

TOMÁS CUESTA

Martes, 05-05-09 ABC

HACE apenas un mes, al personal no le llegaba la camisa al cuello porque el cambio climático nos iba a dejar más secos que una inspección de Hacienda. Ahora, sin embargo, la calentura escatológica ha sido barrida del terreno de juego por un bichito de esos que, como diría el clásico, se caen de la mesa y se desencuadernan. No hay mal que por bien no venga y el que no se consuela es porque no quiere. Convengamos, por tanto, que uno de los efectos de la gripe -el único positivo hasta el momento- es que ha dejado sin palabras a los profetas del efecto invernadero. O sea, que, mientras las mascarillas amurallan el aliento del planeta, los mascarotas, al menos, ya no cascan de la imparable degradación de los casquetes (de los casquetes polares, obviamente). Y, puesto que la verdad es la verdad, dígala Al Gore o su porquero, hay que reconocer que, en este caso, si alguien está autorizado a hablar «ex cátedra» es el encargado de la cochiquera.

Del «global warming», que era un Apocalipsis postmoderno, hemos pasado a una epidemia gótica que no se compadece con las sociedades opulentas. Tal y como afirmaba «mister» Chesterton -echándole ironía a la clarividencia-, los que no creen en Dios no suelen ser capaces de llevar con decoro su descreimiento. Pueden tachar al Papa de irracional y de embustero, pero se postran embobados ante quienes sostienen que, en sólo cuarenta años si nadie lo remedia, el mar se colará por la terraza del apartamento en Torrevieja. No obstante, los cataclismos a pagar en cuatro décadas se toman a beneficio de inventario en el momento en que un simple estornudo puede ponerte en cuarentena. ¿De qué ha servido, al cabo, estar día tras día colocando el termómetro en las axilas de la Tierra si luego nos cocemos en nuestra propia fiebre?

El AH1N1, en vez del CO2, se ha convertido en la clave del infierno. El realismo sucio ha tomado el relevo del catastrofismo de diseño. El espantajo del futuro se ha dado un batacazo en la bolsa del miedo y los augures del estrambote ecologista se exponen a quedarse sin clientes. El bichito de marras es un depredador inesperado que se ha colado de rondón en este gatuperio sin respetar las normas y sin acomodarse a los consensos. Antes el porvenir estaba escrito con absoluta precisión en negro sobre verde. El papel de villano de lo que, según se mire, constituye una tragicomedia elaborada o un vulgar sainete, corría, y aún corre, a cargo del de siempre. Capitalismo impío, codicia insaciable, salvaje mercadeo… Bautícenlo a su antojo o, si les da pereza, llámenlo equis. A fin de cuentas, equis es lo que viene al pelo porque la bestia no pierde una ocasión de violar a la bella, a la Naturaleza. Porno duro, en efecto. Durísimo de mollera.

Lo que no figuraba en el libreto es que los demiurgos que presumen de su capacidad de reducir la vida a un meticuloso experimento se vean desbordados por una jugarreta de la muerte. Quiera el Cielo que el virus -pinche virus, menuda chingadera- no supere los límites de la finta siniestra. Ojalá que el amago -si en un amago queda- alcance a vacunarnos contra la soberbia. Y quizás de ese modo nos quepa en la cabeza que es inmoral jactarse de reproducir el Génesis en el interior de una probeta y seguir encallados en los tiempos de Homero. En el primer canto de la Ilíada, Apolo desciende del Olimpo con el carcaj repleto, el arco tenso y un monumental cabreo. Zumban las flechas y los humanos caen vencidos por un pernicioso dengue. Una pandemia griega. El calentamiento global, por contra, no aparece en los versos. En cuanto Al Gore lo sepa, le acusará de no enterarse de la musa la media. ¿Homero? Un reaccionario, un carcamal, un ciego.

 

 

 

 

 

Comentario

  1. Establecimiento del tema del texto, resumen de su contenido y descripción y explicación de su esquema organizativo (3 puntos).
  2. Caracterización del texto (3 puntos)

     Adecuación

     Cohesión

 

  1. Valoración de las ideas expuestas a partir de la cultura del alumno y de su conocimiento del mundo (1 punto)

 

v    ESCOGE UNA PREGUNTA ENTRE  LAS SIGUIENTES :

(1´5 PUNTOS)

 

 

v     Analizad morfológicamente las siguientes palabras,descomponed la palabra en  partes e indicad su nombre y la clase de estructura que poseen, después explicad su categoría gramatical

 

                             Escatológica  ,  convengamos , llámenlo, pandemia.

 

 

v    Analiza los valores sintácticos y morfológicos de los siguientes “que”:

Que ( línea 3)

Que (línea 10)

                      (los ) Que (línea 14)

                         Que (línea 16)

 

 

 

 

ESCOGE OTRA PREGUNTA ENTRE LAS SIGUIENTES :

(1´5 PUNTOS)

 

 

v    Analiza sintácticamente y explica lo analizado:

 

            Hace apenas un mes, al personal no le llegaba la camisa al cuello porque el cambio climático nos iba a dejar más secos que una inspección de Hacienda.

 

 

v    Analiza sintácticamente y explica lo analizado:

 

Lo que no figuraba en el libreto es que los demiurgos que presumen de su capacidad de reducir la vida a un meticuloso experimento se vean desbordados por una jugarreta de la muerte.

TEATRO ROMANO Y ENTRADA SEPTENTRIONAL A LOS BAÑOS DE LA CIUDAD DE BOSRA EN SIRIA

Abril 2009  Fotos del teatro y de la entrada a la ciudad.

ILLETA DELS BANYETS DE LA REINA MORA

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LAS NUBES DE ARISTÓFANES 2 de abril SAGUNT

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Estuvimos en Sagunt para ver Las Nubes de Aristófanes aunque ninguna de las tres profesoras que acompañaban a los alumnos se encontraba bien de salud.Eso pasa , a veces, luego dicen lo que dicen de nosotros.Bueno y entre otras cosas vi a mi profesora de latín, Mª Loren Sánchez de Dios que sale en la foto .

 

  LUDI SAGUNTINI de 2009

HOY ES EL DÍA MUNDIAL DE LA POESíA

Poema de Luis Cernuda

Donde habite el olvido,
En los vastos jardines sin aurora;
Donde yo sólo sea
Memoria de una piedra sepultada entre ortigas
Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.

Donde mi nombre deje
Al cuerpo que designa en brazos de los siglos,
Donde el deseo no exista.

En esa gran región donde el amor, ángel terrible,
No esconda como acero
En mi pecho su ala,
Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.

Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya,
Sometiendo a otra vida su vida,
Sin más horizonte que otros ojos frente a frente.

Donde penas y dichas no sean más que nombres,
Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;
Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,
Disuelto en niebla, ausencia,
Ausencia leve como carne de niño.

Allá, allá lejos;
Donde habite el olvido.

LORCA Y VERDE QUE TE QUIERO VERDE

Ya vimos en clase que el verde simboliza en este poema la muerte .

Romance Sonámbulo

Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.
Con la sombra en la cintura
ella sueña en su baranda,
verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas la están mirando
y ella no puede mirarlas.

Verde que te quiero verde.
Grandes estrellas de escarcha,
vienen con el pez de sombra
que abre el camino del alba.
La higuera frota su viento
con la lija de sus ramas,
y el monte, gato garduño,
eriza sus pitas agrias.
¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde?
Ella sigue en su baranda,
verde carne, pelo verde,
soñando en la mar amarga.

–Compadre, quiero cambiar
mi caballo por su casa,
mi montura por su espejo,
mi cuchillo por su manta.
Compadre, vengo sangrando,
desde los puertos de Cabra.
–Si yo pudiera, mocito,
este trato se cerraba.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
–Compadre, quiero morir,
decentemente en mi cama.
De acero, si puede ser,
con las sábanas de holanda.
¿No ves la herida que tengo
desde el pecho a la garganta?
–Trescientas rosas morenas
lleva tu pechera blanca.
Tu sangre rezuma y huele
alrededor de tu faja.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
–Dejadme subir al menos
hasta las altas barandas,
¡dejadme subir!, dejadme
hasta las verdes barandas.
Barandales de la luna
por donde retumba el agua.

Ya suben los dos compadres
hacia las altas barandas.
Dejando un rastro de sangre.
Dejando un rastro de lágrimas.
Temblaban en los tejados
farolillos de hojalata.
Mil panderos de cristal
herían la madrugada.

Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
Los dos compadres subieron.
El largo viento dejaba
en la boca un raro gusto
de hiel, de menta y de albahaca.
–¡Compadre! ¿Dónde está, dime?
¿Dónde está tu niña amarga?
¡Cuántas veces te esperó!
¡Cuántas veces te esperara,
cara fresca, negro pelo,
en esta verde baranda!

Sobre el rostro del aljibe
se mecía la gitana.
Verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Un carámbano de luna
la sostiene sobre el agua.
La noche se puso íntima
como una pequeña plaza.
Guardias civiles borrachos
en la puerta golpeaban.
Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
El barco sobre la mar.
Y el caballo en la montaña.

Generación del 27

ALBA ALBERT OBTIENE EL PREMIO OTORGADO POR COCA-COLA EN EL CONCURSO CREA TUS TEXTOS

http://www.creatustextos.net/

LA ALUMNA ALBA ALBERT DE 4º DE ESO B PREMIADA POR EL RELATO TITULADO LA CÓLERA DE NEPTUNO

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